La época imperial en la que los zares dominaban Rusia permanece en nuestra memoria, quizás por aquel lujo sin límites que caracterizaba a la corte rusa.
Moscú fue un importante centro cultural, político y artístico del estado ruso antiguo y solamente lo perdió en los años en que San Petersburgo fue fundada y nombrada capital de la corte por Pedro I "El Grande".
El tiempo ha pasado también para Rusia, que en las últimas décadas ha sufrido importantes cambios en todos los aspectos, pero a pesar de estos cambios, algunas ciudades rusas y, especialmente Moscú y San Petersburgo, conservan todavía esa mezcla entre Oriente y Occidente.